VOLVER A SENTIR MARIPOSAS

Jamás había visto una palabra tan repetida en los últimos años como REINVENTARSE.

No tengo nada en contra de ella, solo que no me gusta, nada de nada.

Sí que el significado tiene sentido: antes hacías una cosa, se te viene encima una crisis (personal, profesional, económica…) y le das la vuelta a todo, buscas otro camino…Así que ¡te reinventas!

¿No sería más exacto decir: he evolucionado, he explorado otros campos, he elegido otro camino, he descubierto de nuevo algo que me hace feliz?

Al hilo de esto, pienso cuántos de nosotros más que reinventarnos, hemos vuelto al origen.

Me abro en canal en base a mi experiencia, porque este año ha sido raro, ha sido egoísta y generoso a la vez, ha sido de gran aprendizaje y ha sido clave para darte cuenta de quién está siempre y quién está cuando conviene.

Allá por el año 2015 sufrí un cambio profesional brutal: abandoné el trabajo de los dos últimos años, con la autoestima por los suelos, el bloqueo como parte de mi día a día y las esperanzas en que algo cambiara eran escasas. Ni me gustaba, ni iba a evolucionar, ni me suponía aprendizaje, ni retos, ni nada. La autoestima viene por otra vía, depende quién te haga sentir así y en mi caso cayó empicado.

¿Sabes lo que es llegar a tu mesa de trabajo y pensar: “¿Qué pinto yo aquí?”. Era como verte desde fuera. Aun hoy recuerdo aquellos 2 años como si no hubieran ocurrido, es curioso cómo funciona nuestro cerebro.

Como sabéis, estudié Psicología (por puro amor a esta profesión) y me especialicé en la rama de empresa. Mi trayectoria profesional anterior había estado vinculada a los recursos humanos y la gestión de proyectos formativos, en ocasiones concretas también había impartido bastantes horas formación.

No es que me hubiera sentido especialmente “psicóloga” en las otras empresas, pero sí que el nexo entre mi especialización en gestión de RRHH y lo que hacía en mis trabajos tenía cierto sentido.

Así que cuando decidí dejar aquel trabajo, no me planteé nuevas profesiones, ni hacer otro tipo de formación, ni investigar qué otras ocupaciones podrían encajar con mi perfil.

Lo que hice fue volver al origen: la Psicología.

Retomé mi amor por ella, sacudí la cabeza para que volvieran a mí aquellos conocimientos que se habían quedado en una caja de mi mente, recordé millones de temas que había estudiado y aplicado miles de veces, casi sin ser consciente. Y volví a sentirme psicóloga escribiendo en un blog (ni siquiera era aun el mío propio) sobre orientación y desarrollo profesional aplicando como fondo muchos temas relacionados con la Psicología.

Ahí empezó todo, ahí volví al origen, ahí después de 15 años de finalización de la carrera nunca me había sentido “tan psicóloga”. Estaba ahí, dormida, pero estaba.

Me di cuenta de que se puede aplicar la Psicología a muchísimos ámbitos, comenzando por el desarrollo de una misma poniendo en marcha herramientas y acciones para la consecución de objetivos. Entonces encuentras el propósito (en este otro post te hablo de ello), aquel que probablemente siempre estuvo, pero de otra forma o también dormido…

Volver al origen fue la forma de “reinventarme” y no fue en absoluto una reinvención, fue despertar aquello que siempre había estado ahí. La carrera de fondo para posicionarme y proyectar mi marca personal me da para unos cuantos posts 😊, en este que escribí en el blog de mi amiga Elena Arnaiz te cuento bastante. (Esa psicóloga que todos conocéis, aún no es consciente de lo importante que ella ha sido para mí en este despertar).

Por eso, observo tantas personas en búsqueda constante de cosas nuevas, de romper con todo lo que han hecho hasta ahora (casi siempre por puro hartazgo con su empresa, quizá no tanto con su profesión), de estar en continuo salto de curso en curso sin coherencia…

Que me pregunto si no sería útil replantearse volver al origen, de otra forma, con nuevas aplicaciones, dándole mucho a la creatividad, ajustándose a la demanda del mercado, pero al fin y al cabo, sentir que aquello que alguna vez te hizo sentir mariposas en el estómago es posible que pueda volver.

 

2 comentarios en “VOLVER A SENTIR MARIPOSAS

  1. Monica dijo:

    Qué bonito post Paloma !!!!!! No sabes cómo me identifico con tus palabras , como bien sabes yo he evolucionado, a otros campos que nada tienen que ver con mi preparación, pues mi sector estaba muerto y no podría volver a él aunque me generara todas las mariposas del mundo, de todas formas lo veo desde un punto positivo pues me he convertido en mejor profesional, más cualificada, y he descubierto otras opciones que también me hacen tilín…… nunca se sabe……..

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    • palomagrijota dijo:

      ¡Muchas gracias Mónica! Claro que sí, el propósito es lo mas importante de todo y el tuyo seguro que sigue intacto, estés en un sector u otro. Las mariposas están ahí para recordarnos esas pequeñas cosas que cada día nos hacen ser mejores a nivel personal y profesional, tengas la profesión que tengas. Te envío un abrazo enorme, gracias!!!

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