¿Cuál es tu propósito?

Hace unos días, hice una publicación en LinkedIn en la que hablaba de la satisfacción que sientes cuando pones a dos personas en contacto para desarrollar un proyecto profesional.

 

Me dí cuenta de que algunas personas habrán pensado si ese es el objetivo de mi trabajo y mi respuesta es no.

Ese es el propósito de mi trabajo.

Los objetivos son medibles y específicos, marcan a dónde quiero llegar y si hago cosas que no me acercan a ellos, es evidente que no los voy a conseguir.

Muy diferente a esto es el propósito, ni lo mides ni lo monetizas. Porque va mucho más allá de metas y objetivos, es la razón de todo, es el último eslabón de la cadena.

Y si no hay propósito, te quedas corto en tu desarrollo profesional.

 

VEAMOS MÁS ALLÁ…

Nos obcecamos con las tareas, funciones, acciones y objetivos que tenemos que cumplir cada día en nuestro puesto de trabajo y olvidamos muchas veces que nuestra fuente de motivación principal debería ser el propósito: para qué hago lo que hago.

Más allá de tareas tediosas, aburridas o no gratificantes está el propósito. Si centras el foco en lo poco que disfrutas con esa tarea, no encontrarás sentido a lo que haces ni te motivarás.

Piensa en “modo propósito”, piensa mucho más allá y de forma global.

¿Es el propósito de un chófer conducir kilómetros y kilómetros hasta llegar a su destino? No, ese es su objetivo.

El propósito es que el destinatario reciba la mercancía a tiempo porque es importante para su empresa o para que la actividad pueda continuar. Imagina que esa mercancía es imprescindible para continuar la producción de una empresa, que sin ella habría pérdidas económicas, que alguien en algún lugar está pendiente de ese pedido para que su trabajo pueda llevarse a cabo.

Ahí cambia la percepción sobre tu trabajo, encuentras el sentido a lo que haces cada día, le das el valor real que tienen tus tareas y no entras en el bucle de la desmotivación.

CAMBIO DE PERSPECTIVA

Hace unos meses, impartí unos cursos para auxiliares en una residencia geriátrica. Hablamos mucho de motivación y de cómo llevar nuestro día a día. Ahí entramos en el tema de las tareas y el propósito.

¿Les motivaban sus tareas que, principalmente, son el aseo e higiene de los residentes? Puede que no.

Pero ponían en valor que esos momentos que dedicaban de forma individual a cada uno eran gratificantes, porque podían charlar y darles conversación mientras lo hacían. Y en muchas ocasiones, ese era el momento más feliz del día para los residentes.

¿En qué se convierte su propósito entonces? Su fin último es mejorar las condiciones de vida de estas personas y acompañarles durante los últimos años de su existencia. Valiente y admirable propósito ¿no crees?

Las veces que he pensado: ¡qué rollo preparar otra vez un Power Point!

Pero ¡ay si pienso en el propósito! Comunicar lo que quiero explicar, ayudar a las personas a través de lo que proyecto, dar una imagen positiva en cuanto a la calidad del material…

Ese es el sentido último de mi Power Point…y me quedo con él.

ACLARANDO CONCEPTOS

Para que te quede aún más claro…

OBJETIVO: fin a donde se quiere llegar. Es el resultado de un proceso.

TAREAS: acciones a poner en marcha para llegar al objetivo.

FUNCIONES: responsabilidades asociadas a tu puesto de trabajo.

PROPÓSITO: la razón de ser de tu trabajo, el sentido de lo que haces: para qué lo haces.

Te invito a que pienses en tu propósito, que desarrolles tus tareas en base a él, que te motives pensando en él y que no lo pierdas de vista.

¿Y si, además, lo aplicas a tu vida personal?

¿Le das suficiente importancia a tu talento?

Hace un mes viajé a Finlandia de vacaciones, un país precioso con un paisaje espectacular.

Te cuento esto porque la idea de este post surgió en el avión de ida a Helsinki.

Leyendo una de las revistas del avión, me llamó la atención una entrevista que le hacían a una periodista finlandesa en la que decía que, el problema de que su país no tuviera tanto turismo como les gustaría, era porque los propios finlandeses no creían que lo bonito de su país fuera a ser valorado en el exterior tanto como ellos lo valoran. Seguir leyendo

¿Cómo te describirías?

Hice esta pregunta hace un tiempo en una de mis sesiones de desarrollo profesional de alguien que estaba en proceso de cambio de trabajo.

Un puesto que no le aportaba mucho a su carrera profesional, con un ambiente difícil (podríamos decir incluso hostil) y un superior con poca capacidad para gestionar personas. Eso por resumir.

No fue capaz de responder a la pregunta…

¿Cómo podía ser posible, tras haber trabajado el autoconocimiento, haber escrito y reconocido sus competencias y verse animado a hacer su propuesta de valor?

Después me lo explicó.

“Me paso 8 horas al día fingiendo ser una persona que no soy, callando para no meterme en problemas, haciendo lo imprescindible para que nadie me diga que no cumplo, siguiendo órdenes porque las sugerencias no se admiten, sin momentos distendidos en los que hacer gala de mi buen humor y ¡qué decir de contar algo sobre mi vida o mis inquietudes! Así que llego por la mañana, me pongo la máscara y así todos los días. Por lo tanto, no te puedo contestar a esa pregunta en estos momentos.”

Un testimonio brutal, ¿verdad?

Esto me lleva a escribir este post, a tratar de desgranar esta situación y a reflexionar sobre ello.

TÚ NO ERES TU SITUACIÓN

Que te comportes de una forma para protegerte del entorno, no significa que seas así ni que tu forma de ser se defina por eso.

Eres la misma persona, con las mismas características y cosas buenas, lo que pasa es que, las escondes o no te aporta nada bueno mostrarlas, pero no eres otro, en absoluto. Todo sigue ahí, lo que está debajo de esas “capas” sigue siendo tu esencia y ese eres tú.

NO TE CONVIERTAS EN LA PERSONA QUE NO QUIERES SER

La supervivencia en entornos no agradables hace que te pongas una máscara, una coraza para que te afecte lo menos posible.

El hecho de que desarrolles tácticas o estrategias para “sobrevivir” no debe confundirse con que acabes creyendo que tú eres el tipo de persona que no hubieras deseado, que has perdido lo que te caracterizaba antes y que ya no eres la misma persona. Lo eres, pero has decidido no mostrarte.

TUS ATRIBUTOS NO HAN CAMBIADO

El término atributo se suele utilizar en psicología y hace referencia a lo que caracteriza a una persona: poseemos atributos físicos y psíquicos.

Los atributos por los que todos te conocen y te das a conocer son tu forma de ser, van contigo y salen a la luz ahí cuando estás en un contexto relajado, en situaciones diarias y en aquellos momentos en lo que te sientes cómodo y libre.

DISFRUTA SIENDO TÚ CUANDO EL ENTORNO TE LO PERMITA

Aprovecha momentos, dentro de esa máscara, en los que puedas mostrarte y comprobar el impacto que tus atributos (recuerda que son positivos) tienen en los demás. Puede que sean pocos instantes, por eso, vívelos y disfrútalos.

NADA ES PARA SIEMPRE

¿Era una serie de TV, verdad?

Una situación así es temporal, cree y confía en que es así. Siempre y cuando hagas algo para que cambie, claro. Si la solución es irte, pon todas las acciones en marcha para que ocurra, define objetivos, crea estrategias y ponte a ello.

A raíz de este tema, me planteo si podríamos darle la vuelta a la situación…

                                               ¿cuántos hacen lo contrario?

Ponerse la máscara de lo que los demás desean ver o de lo que les interesa que vean de ellos (aunque no sea cierto).

¿Dónde queda la marca personal de verdad?

Porque si la marca personal es lo que dicen de ti cuando no estás, ¿cómo sabemos si eso que dicen se corresponde con la realidad o con lo que esa persona nos ha querido mostrar y nos lo hemos tragado?

Llega un momento en que no sé si podremos confiar o no en lo que vemos en las otras personas, porque no nos garantiza que sean así realmente.

  • Demasiados postureos en redes sociales.
  • Demasiados selfies con personas de referencia en un sector.
  • Demasiadas publicaciones en las que estamos super ocupados.
  • Demasiadas reflexiones vacías de contenido.
  • Demasiado protagonismo para que piensen lo que yo quiero que piensen.
  • Demasiada visibilidad mal entendida.

En este caso, ocurre que…

TE CREES TU SITUACIÓN

Fomentas en redes aquello que quieres que vean de ti. Que sea cierto solo algunas veces o nunca es otra cuestión, el caso es que acabas creyéndote ese mundo ideal que has creado.

NO TE CONVERTIRÁS EN LA PERSONA QUE QUIERES SER

Mostrar lo que desearías ser, no te convertirá en esa persona, en absoluto. El papel de los actores en las películas termina cuando llegan a su casa y vuelven a ser quiénes son. Si te gusta demasiado tu personaje, mucho mas que tú, tienes un gran problema.

CAMBIAS TUS ATRIBUTOS SEGÚN TE CONVIENE

Ahora soy esto, mañana lo otro. Si te conviene mostrar otros atributos diferentes (que no posees) según el contexto o la situación ¿cómo podemos saber cuáles son verdad y cuáles no?

SOLO VAS A DISFRUTAR CUANDO NO ERES TÚ

La imagen que quieres dar es la que te hace sentir bien y es la única fuente de satisfacción para ti. ¿Merece la pena disfrutar de no ser tú?

NADA ES PARA SIEMPRE

La situación de imagen irreal no se sostendrá en el tiempo, desde fuera “se ve todo”. Algún día se desmontará el escenario, la función acabará y los actores tendrán que volver a su papel de ellos mismos.


No hay mejor marca personal que ser TÚ: con tus éxitos y fracasos, con tus aciertos y equivocaciones, con tus seguidores y detractores, con tus alegrías y penas.

Si algo no te gusta de ti, si te gustaría llegar a donde ahora no llegas, si crees que podrías mejorar en algo, haz todo lo posible por poner en marcha acciones que te lleven a ello.

Las pelis, mejor en el cine…¡o en Netflix!

 

3 AÑOS DE BLOG: HOY TE TOCA A TI

Este mes de mayo cumplo 3 años de blog: mi espacio, tu espacio, el lugar en el que quiero que te sientas como en casa. No sé si eres consciente de lo feliz que me haces cuando te pasas a verme por aquí.

He compartido contenidos diversos en los que mi objetivo siempre ha sido el mismo: que te lleves algo que te haga reflexionar y te invite a poner acciones en marcha.

Y como sabes, siempre que puedo, trato de vincular la psicología al desarrollo profesional para acercarte mi pasión por aquella carrera que comencé en el año 1994.

Han pasado muchas cosas en estos 3 años y en casi todas tú tienes mucho que ver. Seguir leyendo

Ella brilla, nosotros brillamos #HoyBrillaElenaArnaiz

Elena Arnaiz tiene una misión en la vida: hacer brillar a las personas.

Ella dedica espacio en su blog, en sus redes sociales, en sus publicaciones, en sus cursos y conferencias a mostrar el brillo de otros.

Así que me dije: “ya es hora de darle espacio a ella, se merece esto y mucho más”.

Siempre digo que aprendo mucho de ella y ¡es que es verdad! Sé que le hará tremendamente feliz que te cuente algunas de esas cosas para que te ayuden en tu desarrollo profesional. Si solo dedicara este post a hablar de sus bondades…le daría un disgusto, como poco. Seguir leyendo

¿Subjetividad en la entrevista? distorsiones y sesgos

En nuestra vida diaria estamos rodeados de estímulos y contextos que hacen que percibamos e interpretemos la realidad de una forma concreta.

Tratamos de ser objetivos (bueno…muchas veces no demasiado) en cuanto a la toma de decisiones, a la valoración de puntos de vista o a la hora de ponernos en el lugar de otra persona, con el fin de recopilar información y dar una respuesta basada en la lógica y extrayendo conclusiones en base a hechos puramente objetivos.

Lo intentamos, sí, pero no lo conseguimos al 100%.

¿Por qué ocurre esto? Seguir leyendo

No existe fórmula mágica para la entrevista

Me encantaría darte pautas para tener éxito en una entrevista de trabajo, enumerarte las claves a tener en cuenta e incluso decirte qué deberías responder a esta o aquella pregunta…

De verdad que me gustaría.

Pero lamento decirte que no se trata de estudiar qué contestar, de planear un discurso estándar que vas a transmitir, ni siquiera de ser original y dar con esa respuesta que el entrevistador está deseando escuchar. Seguir leyendo

¿Sabes cual es el poder de las palabras?

El lenguaje es poderoso, no sabes cuánto.

Tendrás mil propósitos para el 2019, seguro que sí y la forma en que los transmites, los escribes o te los dices a ti mismo cambia mucho dependiendo de las palabras que utilices. Es decir, que en base a cómo lo digas, implicará que los lleves a cabo o no.

Te invito a modificar la forma en que utilizas las palabras para que sean de verdad efectivas: Seguir leyendo

Solo te falta un paso mas: que te vean

Cuando comenzamos a hacer cosas diferentes en nuestra búsqueda de empleo, suele surgir un problema de fondo: la visibilidad. ¿Cómo la consigo?

Trabajamos en nuestro autoconocimiento (primer paso que no nos podemos saltar), definimos el objetivo, elaboramos nuestro CV de nuevo, le damos un giro al formato, añadimos secciones que antes ni se nos hubieran ocurrido, realizamos un plan de acción, indagamos sobre la marca personal, trabajamos en ella, vamos conociendo personas, acudimos a eventos, nos vamos moviendo poco a poco en redes sociales

Pero NADIE TE VE.

Y es que el gran problema no es tanto que no te ven, el problema es que tienes miedo a que te vean. Seguir leyendo