¿Siempre buscando la aprobación de los demás?

Cuando comenzamos nuestra vida escolar, para pasar de curso, tenemos que aprobar.

¿A cuántos exámenes nos hemos enfrentado a lo largo de nuestra vida? A muchos, a demasiados y la única forma de saber si lo hacías bien o no, era aprobar.

Sin embargo, también ocurría que en otras ocasiones merecías aprobar, que te dieran el visto bueno a lo que habías hecho y no lo conseguías…”¿Por qué? Si he hecho todo lo que debo hacer para ello”. Y es que sin aprobado, no pasabas al siguiente curso.

Seguir leyendo